El dolor es su mayor pesadilla
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El principal problema de los perros en sus años dorados es el dolor, afirma el doctor Marczuk, en vista que les impide comer y moverse. En ese sentido, lo más importante es precisar donde se está produciendo ese dolor y “a pesar de que algunas enfermedades probablemente no tengan cura, sí pueden tener un control y manejo del dolor para proveer una vida con calidad”.
A causa del dolor suceden situaciones particulares, señala Marczuk. “Los perros se ponen más tranquilos buscan lugares oscuros, separados y aislados, dejan de comer e incluso, emiten sonidos para expresar su estado. Pero sucede también que perros muy tranquilos, juguetones, sumisos, cuando están bajo situaciones de dolor cambian radicalmente su carácter y comportamiento, convirtiéndose en perros agresivos que no quieren ni que los toquen; mientras perros muy agresivos, se dejan tocar cuando se sienten mal”.
Los gatos, cuenta Marczuk, que también tienen características muy particulares, inclusive señala que en ocasiones es más dificil detectar en ellos el problema. “Por ejemplo un gato adolorido deja de acicalarse, limpiarse, lamerse y esa es una condición particular de ellos porque lo hacen varias veces al día. Además dejan de comer y ronronean. Con esto último, la gente se confunde porque suele creerse que si está ronroneando se debe a que se siente cómodo y eso no necesariamente es así, ya que el ronroneo no es una característica para asociarla a una situación de bienestar puesto que está presente tanto cuando el gato está feliz, triste, adolorido o molesto”.