Vida
libre o en cautiverio
A los gatos les encanta el acceso
a la vida libre, apunta Vega. Sin embargo, bajo esa
modalidad su longevidad es posible que sea corta,
mientras que dentro de un apartamento o casa, seguramente
pueden llegar a vivir 15 años. La razón
principal se encuentra en los riesgos que presenta
la calle para los gatos, como peleas con otros animales
o sus congéneres, arrollamientos en la ciudad,
caídas, envenenamientos y demás accidentes.
No obstante, la creencia de que son
menos felices los gatos en cautiverio es falsa, puesto
que cualquiera de los dos tipos de vida los pueden
satisfacer, comenta Vega, quien eligió que
sus gatos, dos de más de 12 años, vivan
afuera y adentro de su clínica.
Cualquiera de las dos opciones de
vida que se le ofrezcan al gato, principalmente la
referida a cautiverio, exige unos hábitos alimenticios
muy particulares y diferentes a las del perro, a quien
se le acostumbra a comer una o dos veces al día.
El gato por su naturaleza, explica el veterinario,
requiere tener su alimento “ad libitum”,
que significa a su disposición las 24 horas.
Entre los muchos mitos y afirmaciones acerca de los
gatos, Vega desmiente aquella que dice que un gato
podría morir de inanición si no se le
brinda su comida favorita, debido que se sabe que
el instinto de supervivencia en los animales es muy
fuerte.
Al momento de seleccionar la dieta
del gato, el doctor aconseja la compra del alimento
seco, por ser balanceado y más económico
que las latas. Es importante, de acuerdo a Vega, vigilar
su alimentación ya que la obesidad es otro
problema en los gatos, sobre todo en los viejos y
operados.