Según
el médico veterinario Lester Vega, conocido
por su amplia trayectoria en cardiología, los
perros con problemas en el corazón pueden obtener
con el tratamiento adecuado, una alta calidad de vida
sin necesidad de someterse a costosas operaciones
y hospitalizaciones.
Lisbeth
Bernal Mudarra
Anteriormente
el diagnosticar una cardiopatía en un perro
o gato causaba tristeza y pesar en los dueños
de la mascota, ya que implicaba muerte inminente,
situación que ahora ha cambiado, comenta el
doctor Lester Vega de la Clínica Huellas, pues
muchos animales con estos problemas pueden ser tratados,
mejorando su calidad de vida de forma considerable.
“Usualmente
los problemas del corazón no se curan, se tratan
y la buena noticia es que cuando empiezas a tratarlo
la mejoría es tremenda. Dos semanas después
siempre te dicen los dueños que el perro se
comporta como un cachorro”, comenta Vega de
sus experiencias en las consultas de cardiología,
consideradas actualmente una necesidad por su alta
demanda y buenos resultados.
Para
este experto vale la pena la aplicación de
los tratamientos debido a que los animales recobran
sus fuerzas y ánimo, permitiéndoles
vivir más, no tanto por un aumento de muchos
años, sino por un incremento en su calidad
de vida. Vega se atreve a afirmar esto, basado en
su formación y experiencia orientada hacia
el tratamiento de los problemas relacionados con el
corazón.
En
esta última década, después de
fundar en 1989 la Clínica Huellas junto a la
doctora Macedo, Vega ha realizado internados rotatorios
en los servicios de cardiología de algunos
prestigiosos institutos norteamericanos como el Animal
Medical Center de la Ciudad de Nueva York y en la
Universidad Estatal de Carolina del Norte. A pesar
de no catalogarse como profesor, esta experiencia
la comparte a través de charlas, cursos y programas
especiales.
Para
nuestros lectores la idea en este espacio no es dictarle
una clase sobre esta materia, pues para Vega, consiste
en dejarles claro que la expectativa de vida de los
animales con cardiopatías se multiplica frente
a los avances de las investigaciones científicas.