Los perros cardiópatas
En
los perros la enfermedad más común,
según Vega, es la Valvular Adquirida que se
traduce en una insuficiencia cardiaca que dependiendo
de donde se ubique, causa síntomas diferentes.
Si se consolida en el lado izquierdo del corazón
forma un edema pulmonar y ocasiona mucha tos, mientras
que si se encuentra en el lado derecho, el abdomen
se llena de líquido y la mascota comienza a
perder peso.
Por lo general, las investigaciones apuntan que esta
enfermedad es muy frecuente en los perros de razas
pequeñas entre las que se citan la de los poodles
y pekineses, quienes a la edad de 10 años en
adelante, es cuando realmente comienzan a padecer
esta insuficiencia cardiaca. Vega recomienda que llegada
a esta edad, la mascota debe ser chequeada por su
veterinario con mayor regularidad, si es posible más
de una vez al año y de encontrarse algo sospechoso,
la práctica usual de cualquier especialista
en salud animal es solicitar radiografías de
tórax, ecosonogramas, electrocardiogramas,
más otros exámenes de laboratorio, a
fin de poder elaborar un tratamiento específico,
“que muchas veces se parece al tratamiento de
la enfermedad de insuficiencia cardíaca en
las personas”.
En
razas de perros puras y grandes comenta Vega, existe
otro grupo de enfermedades como la conocida Cardiomiopatía
Dilatada, la cual se presenta cuando los ejemplares
son jóvenes y fuertes, es decir, entre sus
5 y 7 años de vida. Se ha descubierto que este
problema es congénito y sorpresivo. De acuerdo
a Vega, normalmente sólo se requiere de ciertas
medicinas para ayudar al músculo a latir mejor,
ya que con esta enfermedad, el mismo se debilita notablemente.
Las
esperanzas aumentan sobre esta materia cuando es posible
detectar las enfermedades a tiempo, algunas incluso
se pueden reparar desde cachorros mediante cirugía,
aunque la gran mayoría, afirma Vega, se pueden
controlar con tratamientos específicos, más
no se pueden erradicar, ni curar de forma total.