“El reemplazo de caderas no es justificable” |
A juicio de este especialista en medicina veterinaria, cuando lo cachorrros vienes postrados, por esta enfermedad se toma la decisión final, luego de tomarle una radiografía que determine el grado de afección.
Cuando se trata de un perro maduro, señala, se pueden aplicar tratamientos paliativos o tomar uno quirúrgico que no recomienda. “Creo que es preferible colocar una prótesis, aunque el reemplazo de caderas no me parece justificable, ya que el perro no queda bien y la forma de expresarse de ellos es ladrando y caminando, por eso no estoy de acuerdo con esas prácticas”.
La radiografía es una regla que debe seguirse, así como el tatuado para identificar al animal. Por ejemplo el Club del Pastor Alemán de Venezuela se ha dedicado a tatuar en la oreja a los perros tal como lo exige la Federación Alemana y va a empezar a exigir una radiografía del perro a partir de los 14 meses, para detectar displasia de caderas y así saber si es apto para la cría.
No obstante, los estudios radiológicos deben reunir una serie de características para tener valor real en la medición de la enfermedad. El Método más usado es el de Norberg, el cual se basa en mediciones angulares para lo que se usa una regleta denominada goniómetro.
Según la bibliografía sobre este tema, dicha regleta mide la profundidad de la penetración del fémur en el acetábulo. “La medición requiere exactitud y debe ser hecha por un experto. El valor normal del ángulo de Norberg es 105° y lo forman dos rectas que unen los centros de las cabezas femorales y los puntos más externos del borde del acetábulo”.