_Diagnóstico Veterinario __

“Todos los partos caninos son diferentes”

Aunque los perros suelen ser más fuertes que el hombre, también necesitan de atenciones especiales durante la gestación de sus crías y el trabajo de parto.

Lisbeth Bernal Mudarra

Las perras embarazadas al igual que las mujeres en estado de gravidez, requieren ciertos cuidados antes y después del parto para prevenir posibles complicaciones que pueden generar la pérdida de las crías. Esas atenciones especiales incluyen cambios en su alimentación y rutina de ejercicios. Según Jorge Mazziotta, veterinario fundador de Veterinarian Grooming Center, la mayoría de la gente no atiende a la perra sino al final del período de gestación en vez de comenzar a observarla desde el primer mes, ya que durante esos días es cuando sucede la reabsorción embrionaria que impide el desarrollo del embrión.

Evitar viajes en avión, lanchas o ejercicios muy fuertes son parte del conjunto de medidas que los dueños de una mascota embarazada tienen que tomar a fin de no provocar abortos o la mencionada reabsorción embrionaria. Dado que los cruces por lo general se tratan de actos planificados que en la mayoría de los casos fecundan exitosamente a la perra, los cuidados deben iniciarse luego de la monta, por aproximadamente 58 y 65 días, tiempo que tarda el embrión en madurar para salir del útero e iniciar así, los trabajos de parto.

Por indicaciones de Mazziotta, es recomendable aumentar en un 30 por ciento la ingesta de alimentos de la perra. Como los perros son carnívoros, la comida debería ser a base de proteínas de origen animal, sin embargo, “ahora hay tantos alimentos preparados de excelente calidad como ANF, Eukanuba, Since Diet, ProPlan y muchos otros, que no es necesario cocinarle los alimentos, sino simplemente seleccionar un buen producto de estos e ir aumentando al principio en un tercio, su ración diaria de comida”. Lo ideal es comprar comida para cachorro, porque tiene más proteínas que la preparada para adultos, explica el veterinario.

Aunque muchos no lo crean existen perras que vomitan, otras que no quieren comer, algunas que no desean moverse, pero esos trastornos producto del embarazo normalmente desaparecen en un corto lapso. La experiencia del doctor Mazziotta indica que dichos cambios permanecen por espacio de tres días o máximo cinco.

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