Cómo
preparar el lugar del parto
Momentos
previos al parto, la perra intentará abrir
un hueco en el jardín para preparar el sitio
del parto. Este comportamiento es tan instintivo que
incluso si el animal habita en apartamentos o espacios
con pisos de mármol, madera, granito, cerámica
o cualquier material que no sea tierra o arena, la
perra tratará de cavar un hoyo. Al mismo tiempo,
hay canes que empiezan a romper ropa o papeles, cuyos
pedazos lleva al lugar donde piensa parir. Pero según
indicaciones de Jorge Mazziotta, quien debe seleccionar
el lugar no es el perro sino el dueño, siguiendo
tres pasos.
El
primero es evaluar los espacios de su hogar para seleccionar
el más adecuado. El criterio de escogencia
se debe basar en varios aspectos fundamentales entre
los que cita: la necesidad de que el sitio posea luz
las 24 horas, sea fácil de limpiar, se encuentre
aislado del tráfico de personas, carros o ruidos
constantes y sea aireado. Por lo general, los baños
gozan de la mayoría de estas características.
El
siguiente paso de acuerdo al doctor, es colocar periódico
en el espacio definido para atender el trabajo de
parto. Sin embargo, este periódico debe ser
colocado en tiras o pedazos pequeños para prevenir
accidentes, ya que la madre al estar cansada puede
llegar a aplastar un cachorro, si este se coloca debajo
de una colcha o algún material grande y grueso.
Situación que resulta común, debido
al movimiento constantes de las crías y la
fragilidad que aún poseen los recién
nacidos.
Por último y no menos importante, señala
Mazziotta, hay que llevar a la perra cinco, siete
o quince días antes al sitio seleccionado y
previamente acondicionado. “Yo trato a los niños
como gente grande y a los perros también y
eso me ha funcionado, usted lleva a la perra al lugar
y le explica dónde quiere que vaya a parir,
hace eso un rato todos los días y tenga la
seguridad, aunque suene increíble, que su perra
comenzará a ir hacia allá llegado el
momento del parto”.
Hubo
una ocasión, cuenta Mazziotta, en la cual la
perra no quiso parir en el garaje, donde se había
elaborado el nido de periódico, pero el motivo
radicaba en que había ratones en el sitio.
En ese sentido, es posible que haya animales, ruidos
o cosas imperceptibles para el hombre en un momento
dado, por lo que se sugiere dejar abierta una segunda
opción.
“Si
la perra empieza a parir en el jardín, después
que salga el primer cachorro, hay que llevar al pequeño
perro a donde tú quieres que continúe
el parto, la perra seguirá a ese cachorro y
continuará su trabajo. Aunque se vea natural
un parto en la tierra, generalmente los huecos que
hacen los perros domésticos en los jardines
no poseen una buena estructura y si se desgarra el
terreno, pueden morir asfixiados los cachorros, por
eso en estos casos, no puedes esperar a que termine
de parir para trasladarla”.
También
existe la posibilidad de preparar el nido de periódico
en un kennel, siempre que guarde una proporción
con el tamaño del perro.