_Diagnóstico Veterinario __

El trabajo de parto natural

“Los partos son diferentes, unos los hacen en 15 minutos o dos horas, mientras otros los terminan en dos días, los cachorros te pueden venir de patas traseras, delanteras o de cabeza como es normal, pero no hay un patrón específico para atender a todos por igual”, afirma el doctor Jorge Mazziotta.

Con la experiencia, el veterinario ha aprendido que hay razas que se pueden manipular y otras que no se deben ni tocar, aunque cada parto es diferente y depende del animal. “Yo tuve una perra que comenzó a parir el 3 de julio y terminó el 5 de julio, el parto fue normal sin cesárea, de 16 crías y la perra comía entre cachorro y cachorro”, comenta Mazziotta de sus anécdotas sobre la materia.

Para saber cuándo sucederá el evento, el doctor recomienda medir dos veces al día la temperatura rectal de la perra con el objeto de poder elaborar una gráfica que permita inferir el calor corporal promedio, de tal manera que cuando el dueño de la perra observe que la temperatura desciende uno o dos grados, sepa que ese será el día del parto.

Durante esas horas previas, las perras prefieren no comer nada a excepción de aquellas que están muy delgadas. En el 90 por ciento de los casos, asegura el doctor, el parto se inicia en la noche.

El uso de elementos que estimulan las contracciones uterinas como el oxitócico, sólo es recomendable cuando la perra está muy cansada y debe ser administrado por un profesional de la veterinaria, ya que su aplicación indiscriminada o a destiempo contrae el útero, provocando que los perros queden aprisionados y mueran.

Cada cachorro sale dentro de su placenta, una especie de bolsa babosa que debe comerse la perra para que la cría pueda respirar. Parte de los beneficios que proporciona este material orgánico al ser digerido por la perra, están en sus componentes, al proporcionarle oxitócico natural y sustancias que provocan la bajada de la leche.

Si la perra no se come la placenta, los dueños deben asistirla y retirarla ellos mismos. Pero si además la perra está demasiado intranquila o luce sin energía para el trabajo de parto, Mazziotta sugiere llamar al médico veterinario de confianza.

Cuando la perra huele mal durante el tiempo cercano a la fecha del parto, es factible que el cachorro se encuentre sin vida por lo que el doctor aconseja realizar un chequeo médico al animal para confirmar o descartar esta hipótesis, que de resultar positiva, exige la aplicación de antibióticos y extracción del feto. Otro problema que puede ocasionar la muerte de la perra, aparece después del parto, al quedarse depositadas en el cuerpo de la perra una o varias placentas de los cachorros. El síntoma principal consiste en un goteo suave y persistente de sangre luego de parir.

 

Articulos Relacionados:


 

-
 
¿Quieres recibir información de nuestras novedades?
e-mail:

 
-
-