_Diagnóstico Veterinario __

La sobrealimentación antes y después del parto

Durante el embarazo la mayoría de las personas tienden a excederse en las raciones de alimentos de las perras, añadiéndole complejos vitamínicos y otros suplementos de la dieta cuando en realidad, el organismo de la hembra preñada desarrolla un proceso natural denominado anabolismo gravídico que le permite utilizar casi todo lo que consume de manera muy eficiente y almacenarlo, para enfrentar lo que conlleva la cría de una camada de cachorros, señala el doctor Tillero. “Se trata de un mecanismo perfecto que desconocen los dueños de los animales, por lo cual tienden a sobrealimentar a la perra tras el parto”.

Son 62 días aproximadamente los que dura el embarazo y a lo largo de ellos, “si la perra está bien alimentada con raciones balanceadas comerciales de excelente calidad, no necesita vitaminas adicionales. Particularmente recomiendo servirle durante la preñez, hasta el destete, alimento balanceado exclusivo para cachorros”.

Para determinar el número de cachorros, Tillero prefiere realizarle la radiografía a las perras alrededor de los 58 días de gestación y la decisión de cómo trabajar el parto se toma de acuerdo a como progrese el proceso del mismo, a menos que la mascota presente antecedentes de partos problemáticos.

Normalmente asegura que la mayoría de las perras hacen solas todo el trabajo. Lo único que necesitan es un ambiente de tranquilidad, con mucho papel de periódico limpio, su envase con agua, nada de colchones, ni almohadas, ni comida.

“Hasta los 21 días, ella estará a cargo de los cachorros por completo, solamente hay que ayudarla manteniendo limpio el sitio donde se encuentra. A partir de la tercera semana de vida de las crías, recomiendo una papilla del mismo alimento concentrado que come la perra. La papilla se obtiene licuando el alimento con agua filtrada, nunca leche, hasta lograr una contextura semilíquida, que no sea ni tan aguada, ni tan sólida. La comida debe ofrecerse tres a cuatro veces al día y lo que dejen, debe desecharse. La clave está en limpiar bien los restos de esa comida del cuerpo de los cachorros, porque de otro modo provocaría infecciones en su piel”.

Cumplido las tres semanas de edad, Tillero señala que el cachorro debe visitar al veterinario para recibir un examen físico completo, examen de heces y desparasitarlo de acuerdo a los resultados de éste.

 


 

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