En el caso de los cachorros de perros, Daniel Crespin recomienda vacunarlos a las 6 semanas de edad, que equivalen a un mes y medio de vida de la mascota. “Eso si el cachorro proviene de una madre que tiene un buen control de vacunas, de lo contrario, se puede adelantar el plan de vacunación en una semana, empezando en la quinta semana”.
La razón del por qué comenzar en la sexta o quinta semana la vacunación, radica en el comportamiento de la ventana inmunológica de los perros. “La ventana inmunológica es un período que existe después del nacimiento durante el cual se van reduciendo los protectivos de anticuerpos maternos en el cachorro y todavía no tiene suficientes anticuerpos propios para defenderse, sobre todo, de los virus que lo puedan atacar”. Según explica el veterinario, aún cuando son muy pocos los anticuerpos maternos para proteger a los cachorros, ellos son suficientes para bloquear el efecto de la vacuna, por este motivo, es fundamental aplicar refuerzos de las vacunas aplicadas.
A lo largo de este proceso de vacunación que no excede los tres meses, Crespin aconseja mantener a los cachorros protegidos en el hogar, no sacarlos a pasear a la calle, ni ponerlos en contacto con otros animales, dado que durante ese período el cachorro está desprotegido.
La primera vacuna que se coloca a la sexta semana se conoce como séxtuple o héptuple, dependiendo si tiene 6 ó 7 vacunas. Ambas proveen defensas contra el moquillo, la hepatitis, dos tipos de leptopirosis, parainfluencia y parvovirosis. La diferencia está en que la héptuple protege además contra la coronavirus.
“A pesar de lo que puedan decir ciertos laboratorios sobre la necesidad de vacunar contra el coronavirus, en mi opinión, tal vacuna no hace falta porque es un virus de muy baja mortalidad y en Venezuela se han detectado muy pocos casos clínicos con evidencia serológica. Creo que se trata de una enfermedad importante a controlar en los criaderos o sitios donde albergan una gran cantidad de animales dentro de áreas pequeñas”.
Los refuerzos de las vacunas en los perros deben aplicarse cada tres semanas durante dos veces más, es decir, los cachorros deben recibir en total 3 vacunas y la última, debe ser colocada después de la semana 12.
Esto último es una regla, señala Crespin, producto de interferencia de la respuesta inmunologica temprana, que bloquea las vacunas si se colocan de manera muy seguida. “Se ha determinado que la primera vacuna sólo protege el 53 por ciento de los casos y como no hay manera de saber cuáles vacunas no surtieron su efecto, se debe colocar una segunda dosis a los 21 días posteriores de la primera vacunación, con esa segunda aplicación el cachorro está protegido el 85 % y con la tercera, alcanza el 98 % de protección a todas las enfermedades contra las que se está vacunando”.
Por eso, el médico veterinario enfatiza que no es recomendable empezar la vacunación antes de la sexta semana de vida del cachorro, no obstante si se llega a comenzar en la semana 5 por la causa mencionada al inicio, se le debe agregar una cuarta dosis después de la semana 12, ya que justo el desarrollo inmunológico de esa semana garantiza en un 98 % la protección.
La vacuna contra la rabia, la cual por ley debe aplicarse anualmente en el animal, es importante colocarla después que haya culminado el plan de vacunación citado, debido a que esas enfermedades tienen altas probabilidades de infectar al animal durante sus primeros meses y causarle la muerte, mientras que de rabia, según los entes oficiales, no se ha reportado ningún caso en Caracas desde hace 50 años, informa Crespin.