Además de las vacunas, los cachorros tienen que ser desparasitados. La recomendación del doctor Crespin es desparasitar durante las aplicaciones de las vacunas. Este control no es sólo por la salud del animal, sino también del hombre, porque algunos parásitos pueden ocasionar severos daños en los niños y la familia en general.
Existen diversas formas de contraer parásitos, pero la principal es a través de la madre, en cuyo cuerpo se pueden alojar parásitos que en forma de larvaria migran por la placenta, llegan al cachorro y lo infectan. Otra vía de infección, indica, son las glándulas mamarias, donde también se pueden alojar larvas de parásitos que tardan alrededor de 21 días en crecer dentro del intestino del cachorro lactante.
De ahí que lo más aconsejable es comenzar los planes de desparasitación entre la cuarta y sexta semana de vida del cachorro y lo ideal es realizarle un examen de heces porque hay parásitos que no se ven a simple vista.
La desparasitación viene en diversas presentaciones, inyecciones, dosis orales, y queda a discreción del veterinario su uso. Dado que los desparasitantes eliminan larvas o gusanos adultos y no los huevos y larvas jóvenes, “es necesario repetir el proceso para evita que se reproduzcan”. En ese sentido, Crespin sugiere suministrarle una segunda dosis del desparasitante entre 15 y 18 días después de la primera., debido a que en ese lapso los parásitos que sobrevivieron a la primera aplicación, ya han crecido lo suficiente para que el producto los elimine por completo.