Cómo
mejorar la calidad de vida de un loro |
Según
el doctor Linares, los psitácidos en cautiverio
solo se dedican a comer y al ocio, que es la causa
de la mayoría de los problemas de comportamiento
e incluso de salud porque comienza a dañar
las paredes de la jaula, comerse la percha, quitarle
las plumas a su compañero, automutilarse e
incluso transformarse en un ave agresiva. Es por ello
que se necesita hacer especial hincapié en
lo que denomina el veterinario, enriquecimiento ambiental.
“Todos los avances que se han hecho tienen que
ver con este aspecto que significa hacer que ese animal
se mantenga entretenido durante todo su tiempo”,
señala.
Y
la manera más fácil de lograrlo, explica,
consiste en darle la comida en diferentes horas, por
lo menos de tres a cinco veces al día. Luego
darle los alimentos en trozos grandes con concha sin
pelar, limpios pero presentados de forma tal que el
loro o el mono tenga que abrir, buscar, manipular
el producto para comerlo, además debe distribuirse
en diferentes puntos dentro de la jaula y si conviven
varios ejemplares, es fundamental colocar varios comedores.
“En
el caso de los loros se deben colocar varias perchas
de distintos grosor, tamaño e inclinación,
pues en la naturaleza los palos son diferentes, uno
grueso, otro pequeño, uno torcido, nada es
igual ni perfecto”.
Este
conjunto de medidas, asegura Linares, se pueden combinar
con el uso de los juguetes comerciales que ofrece
el mercado, entre los que se encuentran cadenitas,
columpios, espejos, martillitos y ábacos.
Un
loro debería tener dos envases con agua, uno
que sirva de bebedero y otro de ponchera para su baño,
dice Linares, ya que “es bueno que las aves
se bañen diariamente, aunque es conveniente
retirarle la bañera de noche, para limpiarla
y evitar que el loro se moje y no pueda secarse rápidamente
ante la ausencia del sol”.
Para
evitar infecciones las jaulas deben limpiarse todos
los días, al igual que los bebederos y bañeras,
no obstante, es igual de importante evitar darles
pan, leche, huevo o cualquier proteína de origen
animal, ya que su dieta debe ser hecha a base de semillas
o frutas, dependiendo del ave. En el caso de los periquitos
australianos su principal alimento son las semillas,
en cambio que un loro real, exige particularmente
frutas. Cuando se tienen cría es imprescindible
proporcionarles lo que llaman pasta para crías,
la cual mezclada con agua no con leche es bastante
uniforme para alimentar a la mayoría de los
pcitaceos, excepto los carnívoros como los
búhos.
Actualmente
gracias a la cirugía se pueden solucionar las
fracturas que sufren las aves en las patas. Sin embargo,
algunas complicaciones relacionadas con la reproducción
no corren con la misma suerte, ocasionando la muerte
prematura de la mascota. Una causa que provoca el
desgaste, es el exceso de producción de huevos,
“a veces los periquitos australianos producen
siete huevos a las semana por el exceso de alimento
que reciben”.
Durante
la etapa de gestación y cría, la pareja
de la hembra deberá acompañarla de acuerdo
al tipo de especie, afirma Linares. Los loros en general,
tanto el padre y la madre se ayudan para llevarle
la comida a los pichones y en el caso de los periquitos
australianos, el padre incluso podría sustituir
a la madre si esta perece o se escapa.
La
longevidad de los loros, comenta Linares, es alta.
Normalmente alcanzan una edad promedio de 30 años,
aunque pueden alcanzar los 70.