El Baño en Perros

La mayoría de los perros requieren dos o tres baños al año. Los perros de exposición, así como algunos perros de trabajo requieren de baños de forma más frecuente. Los propietarios de perros que requieren de baños frecuentes deben tener especial cuidado para que el pelaje y la piel del perro no sufran de sequedad excesiva como resultado del baño. Como norma general, se bañará al perro con poca frecuencia, ya que el animal no tiene muchas glándulas sebáceas, por lo que es más susceptible a depleción de sebo y por lo tanto, sequedad de la piel y el pelaje. Además dado que las glándulas sebáceas del perro difieren en número y producción de las del ser humano, es importante utilizar únicamente champúes y otros productos de baño especialmente fabricados para perros y no los de empleo humano o para otros animales.


Aunque es mejor que el primer baño se realice a una edad temprana, para iniciar y empezar a acostumbrar al perro al mismo, no debería bañarse a los cachorros de menos de seis meses. La piel y el pelaje sensibles e inmaduros del cachorro no toleran bien el champú para perros adultos. Si el cachorro está muy sucio, o es necesario eliminar una sustancia de su piel, bastará con un baño con esponja, agua tibia y sin jabón. En casos especiales, como cuando el cachorro ha entrado en contacto con sustancias casuísticas o aceitosas, deberá consultarse a un veterinario o a un peluquero para perros profesional que aconseje un baño especial.

Los champúes para perros se presentan en variedad de formas: algunos son champúes estándar y otros están diseñados para eliminar parásitos, nutrir la capa y piel, o como desodorante. Deberá emplearse únicamente aquel producto que mejor satisfaga las necesidades de su perro. Por ejemplo, no emplee un champú medicado si su perro no tiene necesidad del mismo. El champú que sea más adecuado para su perro con toda probabilidad dará un mejor aspecto a su piel y pelaje. Además de champúes y acondicionadores, existen muchos otros productos para el cuidado de la piel del perro, incluyendo productos para pelo enredado, revitalizadores a base de proteínas, acondicionadores
específicos para la piel y el pelaje. Estos productos, al igual que los champúes especializados, pueden ser muy beneficiosos para su perro y deberían emplearse solo cuando sea necesario.

Del mismo modo que el cepillado y otros aspectos del acicalado, la manera apropiada para bañar a un perro determinado depende principalmente de su raza y temperamento. Hay, sin embargo, unos principios básicos que son aplicables a cada procedimiento del baño y que a continuación se detallan.

  • Primero: El baño se iniciará cuando el perro tenga seis meses de edad al objeto de acostumbrarlo al mismo. Esperar hasta que el perro tenga dos o tres años de edad podría resultar en una espantosa pugna en el baño. Los perros jóvenes son típicamente más receptivos a nuevas experiencias que los perros más viejos.
  • Segundo: Cepillar siempre bien el pelo antes del baño. El cepillado ayuda a liberar la suciedad y pelos muertos, que de lo contrario quedarían adheridos incluso después del baño. Por otro lado, si el perro tiene pelos enmarañados, éstos deberían deshacerse antes del baño. De lo contrario, y con toda certeza, el baño únicamente empeoraría la situación.
  • Tercero: Comprobar que el perro está bien atado. Se recomienda utilizar una correa de nylon atada a un poste. Permitir que el perro se escape (lo que hará si se le da la oportunidad) es peligroso y resultará en un total desorden.
  • Cuarto: Cuando se bañen perros grandes, así como en el primer baño de un perro, es aconsejable tener a alguien que nos pueda echar una mano en caso de necesidad.
  • Quinto: El lugar destinado para el baño deberá disponer del equipamiento necesario. Comprobar que el recipiente es suficientemente grande y dispone de una alfombrilla antideslizante en el fondo. El agua deberá ser tibia, no caliente o fría, y el producto utilizado deberá ser especial para perros.

Empezar a aplicar el champú siempre por la cabeza y continuar hacia la cola. Después debe ser adecuadamente enjuagado, eliminando los restos de champú que pueden producir irritación y caspa. Después del enjuague completo, se secará con una toalla y se le mantendrá alejado de corrientes de aire. En días cálidos se le puede dejar secar al aire libre. Si esto no es posible, debería secarse en el interior de la vivienda utilizando un secador de aire, ajustado a baja intensidad para no dañar la capa y la piel.


“Guía completa de los perros”.
C. Burris,
Editorial Hispano Europea
1996.

Ver lista de Artículos Publicados

-
 
¿Quieres recibir información de nuestras novedades?
e-mail:

 
-
-