AunAun
cuando un gato no será oficialmente un adulto hasta
que haya alcanzado la edad de un año, es decir, cuando
cese su crecimiento, lo cierto es que la madurez sexual hace
su aparición mucho antes de dicha fecha. Una hembra
de sólo cinco meses de edad puede experimentar ciclos
de celo, ser apareada y tener descendencia. Un macho llega
a la madurez con algo más de lentitud, pero al llegar
a los ocho o nueve meses comenzará a rociar y a manifestar
los rasgos de conducta asociados con un ejemplar adulto.
Un
Un
macho que no haya sido castrado “rociará”,
por así decir, su territorio y de este modo advertirá
a cualquier hembra que esté cerca que se encuentra
disponible. Este líquido con el que rocía despide
un olor muy intenso. La hembra que se encuentra en celo maullará
durante varios días hasta que haya sido cubierta. También
puede rociar. Permanece fuera de celo durante una semana o
dos y, tras ello, vuelve a estarlo de nuevo si no ha sido
castrada. El macho puede maullar todavía más
fuerte que la hembra. De hecho, lo hará ante cualquier
ventana o puerta de la casa y persistirá en tal actitud
en forma incesante.
La
La castración, o sea el proceso a través del
cual se esteriliza a un gato, es uno de los aspectos más
importantes en el cuidado de estos animales y debe ser debidamente
considerado por cualquiera que tenga uno. Los gatos se reproducen
a un ritmo mucho más rápido que el aumento de
número de hogares disponibles. De hecho, siempre hay
pequeños gatos no deseados que personas irreflexivas
o abandonan o matan. Si dejamos que un gato no castrado deambule
fuera de la casa, seremos directamente responsables del nacimiento
de cachorros. Quizá no se encontrarán en nuestra
casa pero sí en algún otro punto, como un cobertizo
o un desague. La regla número uno para que esto no
ocurra es “no dejemos nunca que nuestro gato deambule
fuera de casa”. El hecho número uno es que “todos
los gatos se escapan en un momento u otro”. La regla
número dos es “castremos a nuestro gato”.
Y el hecho número dos es que “los gatos castrados
no dan lugar a cachorros”.
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“Mi
gato Siamés”.
Naples, Marge,
Editorial Hispano Europea, 1998,
Cuarta Edición. |
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“Conoce
y Cuida Tu Gato”,
Walls Jerry G.,
Editorial Hispano Europea, 1994. |
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